La historia del té de oolong
La leyenda del té de oolong
Casi todas las variedades de té traen consigo una interesante historia que merece ser contada. Está claro que nada surgió así como así de un día para otro y, por supuesto, este es el caso del té de oolong. Una atrayente leyenda se encuentra detrás de este peculiar té chino que tanta repercusión mundial está teniendo últimamente.
El vocablo oolong, en idioma chino, significa ni más ni menos que serpiente negra, o también dragón negro. Es que, al parecer, el propietario de una plantación de té, según reza la leyenda, fue espantado por las hojas secas de este té, que tenían la apariencia de una gran serpiente negra. Pero este buen hombre, a pesar del susto que se había llevado, decidió regresar algunos días después. Se encontró con que no era un reptil lo que allí había, sino las hojas de té que se habían oxidado aún más por el sol, dando como resultado esta magnífica infusión.
Pero también existe otra historia, la de un hombre llamado Wu Liang, que, al parecer, descubrió el té de oolong por accidente. ¿Cómo es esto? Sí, es que este señor trabajaba recogiendo las hojas de té, pero sufrió una distracción. Cuando recordó lo que estaba haciendo, el té ya se había oxidado, dando lugar a lo que hoy se conoce como el té de oolong. Mito o realidad, eso quedará por cuenta de cada uno. Lo importante es esa taza caliente y humeante que tienes en tus manos.
Pero también existe otra historia, la de un hombre llamado Wu Liang, que, al parecer, descubrió el té de oolong por accidente. ¿Cómo es esto? Sí, es que este señor trabajaba recogiendo las hojas de té, pero sufrió una distracción. Cuando recordó lo que estaba haciendo, el té ya se había oxidado, dando lugar a lo que hoy se conoce como el té de oolong. Mito o realidad, eso quedará por cuenta de cada uno. Lo importante es esa taza caliente y humeante que tienes en tus manos.
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